La vida de Santa Rosa demuestra que la oración debe transformar el corazón y acercarnos a Dios. Su ejemplo invita a amar especialmente a los pobres y anunciar a Cristo con nuestra propia vida.
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La vida de Santa Rosa demuestra que la oración debe transformar el corazón y acercarnos a Dios. Su ejemplo invita a amar especialmente a los pobres y anunciar a Cristo con nuestra propia vida.
En Lima, capital del Perú, san Francisco Solano, presbítero de la Orden de los Hermanos Menores, que para salvar almas recorrió en todas las direcciones América Meridional, enseñando con palabras y con milagros a los indios y a los mismos españoles la novedad de la vida cristiana († 1610)
Jesús nos llama a seguirlo de cerca, viviendo como Él vivió, buscando la santidad. La vida religiosa es una invitación a dejarlo todo para ser de Cristo.
«Y Jesús les dijo: Vengan detrás de mí y les haré pescadores de hombres. Y ellos, en seguida, dejando las redes, lo siguieron» (Mt 4, 18-20) ¿Quieres Seguirle?