No pedimos cosas materiales, sino el corazón y el alma de cada joven. Invitamos a entregarlo todo a Cristo, donde se encuentra la verdadera felicidad.
Inicio » Archivo de Redacción SMCR
No pedimos cosas materiales, sino el corazón y el alma de cada joven. Invitamos a entregarlo todo a Cristo, donde se encuentra la verdadera felicidad.
La Vocación es un Don de Dios que nace en el interior del corazón y se descubre en la oración y el silencio. Seguir a Cristo hace la vida muy hermosa.
La confianza en Dios no debe disminuir el respeto debido a Su Majestad. Como criaturas redimidas, estamos llamados a vivir en reverencia y gratitud.
«Y Jesús les dijo: Vengan detrás de mí y les haré pescadores de hombres. Y ellos, en seguida, dejando las redes, lo siguieron» (Mt 4, 18-20) ¿Quieres Seguirle?
Una joven rebelde alejada de Dios es tocada por la oración. La batalla espiritual culmina en su conversión, mostrando el poder de la oración y la misericordia.
Tras el milagro visto por muchos fieles en 1630, se instituyó la fiesta de la Virgen del Milagro, el 27 de noviembre, vinculada luego a la Medalla Milagrosa.
Su testimonio firme y coherente animó a otros cristianos perseguidos, recordando que la verdad no debe confundirse con indiferencia ni ocultarse por temor.
El Corazón de Jesús es verdaderamente humano, pero unido sustancialmente al Verbo de Dios, siendo así el mismo Corazón de Dios. Merece adoración.
La Vocación consiste en la aptitud y la rectitud de intención, unidas al llamado de Dios y la respuesta humana. Es necesario querer seguir el llamado.
La Vocación Religiosa no consiste solo en sentimientos o inclinaciones interiores. Debe ser discernida con prudencia y confirmada por la autoridad legítima.