Santa Mariana de Jesús de Paredes, virgen, que consagró su vida a Cristo en la Tercera Orden de San Francisco y empleó sus fuerzas en ayudar a los pobres indios y negros. Es un ejemplo a seguir.
Santa Mariana de Jesús de Paredes, virgen, que consagró su vida a Cristo en la Tercera Orden de San Francisco y empleó sus fuerzas en ayudar a los pobres indios y negros. Es un ejemplo a seguir.
Después de una generosa y abnegada vida de sacerdote y religioso, apóstol incansable de la Santísima Virgen y del confesonario, ha sido llamado a participar plenamente de la Resurrección de Nuestro Señor Jesucristo, a los 80 años de edad y 46 años de sacerdocio.
El “sí” de María maduró a lo largo de toda su vida, especialmente al pie de la Cruz, donde recibió una nueva maternidad espiritual. Desde entonces, acompaña a la Iglesia como Madre y guía de todos los discípulos de Cristo.
Con esperanza cristiana comunicamos el fallecimiento del P. Antonio Turú Rofes, mCR, Primer Superior General de la Sociedad Misionera de Cristo Rey. Agradecemos a Dios su vida sacerdotal y pedimos oraciones por su eterno descanso.
Cuando Cristo asciende al Cielo, no abandona a la humanidad; al contrario, abre para nosotros el camino hacia la vida eterna. Allí donde ha llegado la Cabeza, estamos llamados a llegar también nosotros, que somos sus miembros.
La Beata Imelda vivió enamorada de Jesús Eucaristía desde su infancia, pasando horas ante el Sagrario con un corazón puro y ardiente. Murió de amor celestial después de recibir milagrosamente su Primera Comunión, dejando un ejemplo de santidad y ternura.
La Virgen de Luján transformó el peligro en esperanza y levantó, con la fe de un sacerdote humilde, un santuario que hoy sigue iluminando a toda la Argentina. Entre persecuciones, pobreza y dificultades, la Providencia abrió camino para que la Madre de Dios fuera coronada y glorificada por generaciones enteras.
En la Tradición Católica, el toque de campanas no es solo una costumbre, sino un símbolo espiritual que expresa alegría, solemnidad y llamado a elevar el corazón hacia Dios. La campana es la Voz de Dios como se repite siempre.
Santo Domingo Savio, el joven que quiso ser Santo. Su vida y legado continúan inspirando a jóvenes de todo el mundo a vivir su fe con valentía y devoción.
La verdad no admite divisiones y concesiones: exige firmeza para seguir íntegra. Sin intransigencia, la fe y la virtud terminan debilitándose o perdiéndose.