La verdadera obediencia no consiste solo en ejecutar una orden, sino en conformar el corazón y el entendimiento con quien manda. Así se alcanza una profunda unidad y una auténtica libertad espiritual.
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La verdadera obediencia no consiste solo en ejecutar una orden, sino en conformar el corazón y el entendimiento con quien manda. Así se alcanza una profunda unidad y una auténtica libertad espiritual.
Con ocasión del aniversario de las Uniones Seglares y tras la elección del nuevo Superior General, el P. José María Escudero, mCR, dirige una Carta Circular llena de gratitud, esperanza y confianza en la Providencia de Dios.
Con gratitud al Señor y confianza en su Providencia, la Sociedad Misionera de Cristo Rey anuncia la elección de su nuevo Superior General, llamado a animar y guiar la misión del Instituto de Vida Consagrada.
Junio ha sido proclamado como el mes dedicado al Sagrado Corazón de Jesús. Les presentamos estas oraciones que se tienen que hacer cada día.
Los Sagrados Corazones de Jesús y María representan el amor infinito y la compasión que ambos tienen hacia la humanidad. Son símbolos de entrega total y sacrificio por el bienestar espiritual de todos los seres humanos.
Después de una generosa y abnegada vida de sacerdote y religioso, apóstol incansable de la Santísima Virgen y del confesonario, ha sido llamado a participar plenamente de la Resurrección de Nuestro Señor Jesucristo, a los 80 años de edad y 46 años de sacerdocio.
Con esperanza cristiana comunicamos el fallecimiento del P. Antonio Turú Rofes, mCR, Primer Superior General de la Sociedad Misionera de Cristo Rey. Agradecemos a Dios su vida sacerdotal y pedimos oraciones por su eterno descanso.
A lo largo de su pontificado, Juan Pablo II se ha referido en diversas ocasiones a su vocación como Sacerdote, a su designación como Obispo y a su elección como Papa, a lo que sintió y pensó en esos momentos.
Cuando Cristo asciende al Cielo, no abandona a la humanidad; al contrario, abre para nosotros el camino hacia la vida eterna. Allí donde ha llegado la Cabeza, estamos llamados a llegar también nosotros, que somos sus miembros.
Jesús nos llama a seguirlo de cerca, viviendo como Él vivió, buscando la santidad. La vida religiosa es una invitación a dejarlo todo para ser de Cristo.