San Pedro Fabro fue uno de los primeros compañeros de San Ignacio. Destacó por su humildad, profunda vida interior y especial don para los Ejercicios Espirituales y el acompañamiento de las almas. Apóstol de la concordia y de la amistad.
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San Pedro Fabro fue uno de los primeros compañeros de San Ignacio. Destacó por su humildad, profunda vida interior y especial don para los Ejercicios Espirituales y el acompañamiento de las almas. Apóstol de la concordia y de la amistad.
La vida de San Ignacio nos recuerda que ninguna historia está perdida cuando Dios entra en ella. Las heridas pueden convertirse en fuente de gracia; los fracasos, en el inicio de una misión; y un corazón que parecía buscar únicamente el éxito humano puede llegar a convertirse en un instrumento para transformar el mundo.
La verdadera obediencia no consiste solo en ejecutar una orden, sino en conformar el corazón y el entendimiento con quien manda. Así se alcanza una profunda unidad y una auténtica libertad espiritual.
Con gratitud al Señor y confianza en su Providencia, la Sociedad Misionera de Cristo Rey anuncia la elección de su nuevo Superior General, llamado a animar y guiar la misión del Instituto de Vida Consagrada.
Santa Mariana de Jesús de Paredes, virgen, que consagró su vida a Cristo en la Tercera Orden de San Francisco y empleó sus fuerzas en ayudar a los pobres indios y negros. Es un ejemplo a seguir.
Después de una generosa y abnegada vida de sacerdote y religioso, apóstol incansable de la Santísima Virgen y del confesonario, ha sido llamado a participar plenamente de la Resurrección de Nuestro Señor Jesucristo, a los 80 años de edad y 46 años de sacerdocio.
A lo largo de su pontificado, Juan Pablo II se ha referido en diversas ocasiones a su vocación como Sacerdote, a su designación como Obispo y a su elección como Papa, a lo que sintió y pensó en esos momentos.
La Beata Imelda vivió enamorada de Jesús Eucaristía desde su infancia, pasando horas ante el Sagrario con un corazón puro y ardiente. Murió de amor celestial después de recibir milagrosamente su Primera Comunión, dejando un ejemplo de santidad y ternura.
Jesús nos llama a seguirlo de cerca, viviendo como Él vivió, buscando la santidad. La vida religiosa es una invitación a dejarlo todo para ser de Cristo.
La Vocación es un Don de Dios que nace en el interior del corazón y se descubre en la oración y el silencio. Seguir a Cristo hace la vida muy hermosa.