El estar a punto supone tener la voluntad siempre dispuesta para lo mejor, para lo más arduo, para lo que exige más generosidad y más vencimiento.
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El estar a punto supone tener la voluntad siempre dispuesta para lo mejor, para lo más arduo, para lo que exige más generosidad y más vencimiento.
«Desde los primeros siglos de la Iglesia católica, el pueblo cristiano ha elevado suplicantes oraciones e himnos de alabanza y devoción a la Reina del Cielo, tanto en circunstancias gozosas como, mucho más, en momentos de grave aflicción y peligro»
San Pío X fue un Papa sencillo, humilde y gran catequista, que dedicó su vida a acercar a todos a Jesucristo. Destacó por su amor a los niños, a la paz y a una Iglesia formada por verdaderos apóstoles.
La divina Providencia juntó, sin hacer ningún milagro, unas cartas, una Biblia y una fe de bautismo, para resolver las peticiones de unas oraciones llenas de confianza: la de una buena viuda polaca y la del piadoso matrimonio pletórico de bondad.
Las redes están llenas de ruido, pero el mundo necesita mensajes que hablen de Dios. Evangelizar también puede comenzar con un simple “compartir”.
No hay término medio: o caminamos con Cristo o nos perdemos en las sombras del mundo. Ser amigo fiel de Jesús vale más que todos los triunfos pasajeros de la tierra.
La verdad no admite divisiones y concesiones: exige firmeza para seguir íntegra. Sin intransigencia, la fe y la virtud terminan debilitándose o perdiéndose.
Contemplamos a San José y a la Virgen María, modelos de vida sencilla y fiel. Ellos nos enseñan a encontrar a Dios en el trabajo diario y en la oración.
La edad necesaria del noviazgo «depende» de haber llegado a las circunstancias ideales: Edad de lo conveniente, más lo oportuno, más el momento exacto.
La Vocación Religiosa no consiste solo en sentimientos o inclinaciones interiores. Debe ser discernida con prudencia y confirmada por la autoridad legítima.