La divina Providencia juntó, sin hacer ningún milagro, unas cartas, una Biblia y una fe de bautismo, para resolver las peticiones de unas oraciones llenas de confianza: la de una buena viuda polaca y la del piadoso matrimonio pletórico de bondad.
Inicio » Sociedad
La divina Providencia juntó, sin hacer ningún milagro, unas cartas, una Biblia y una fe de bautismo, para resolver las peticiones de unas oraciones llenas de confianza: la de una buena viuda polaca y la del piadoso matrimonio pletórico de bondad.
Las redes están llenas de ruido, pero el mundo necesita mensajes que hablen de Dios. Evangelizar también puede comenzar con un simple “compartir”.
No hay término medio: o caminamos con Cristo o nos perdemos en las sombras del mundo. Ser amigo fiel de Jesús vale más que todos los triunfos pasajeros de la tierra.
La verdad no admite divisiones y concesiones: exige firmeza para seguir íntegra. Sin intransigencia, la fe y la virtud terminan debilitándose o perdiéndose.
Contemplamos a San José y a la Virgen María, modelos de vida sencilla y fiel. Ellos nos enseñan a encontrar a Dios en el trabajo diario y en la oración.
La edad necesaria del noviazgo «depende» de haber llegado a las circunstancias ideales: Edad de lo conveniente, más lo oportuno, más el momento exacto.
La Vocación Religiosa no consiste solo en sentimientos o inclinaciones interiores. Debe ser discernida con prudencia y confirmada por la autoridad legítima.
El episodio muestra la religiosidad indígena y control eclesiástico en el virreinato peruano, entre conflictos, resistencias y adaptaciones culturales.
Dios llama a cada persona a la santidad, especialmente a través de la vocación religiosa, como una invitación de amor y entrega total.
Tras su conversión, denunció el negocio abortivo de la ONU. Ahora defiende la vida y la familia, enfrentando incluso amenazas de muerte.