Cada 16 de julio, millones de católicos en todo el mundo celebran a la Virgen del Carmen, una de las advocaciones marianas más antiguas, difundidas y queridas de la Iglesia. Su imagen, con el Niño Jesús en brazos y el escapulario en la mano, recuerda la cercanía de María con quienes buscan su protección y desean seguir a Cristo con fidelidad.
