Santa Mariana de Jesús de Paredes, virgen, que consagró su vida a Cristo en la Tercera Orden de San Francisco y empleó sus fuerzas en ayudar a los pobres indios y negros. Es un ejemplo a seguir.
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Santa Mariana de Jesús de Paredes, virgen, que consagró su vida a Cristo en la Tercera Orden de San Francisco y empleó sus fuerzas en ayudar a los pobres indios y negros. Es un ejemplo a seguir.
Después de una generosa y abnegada vida de sacerdote y religioso, apóstol incansable de la Santísima Virgen y del confesonario, ha sido llamado a participar plenamente de la Resurrección de Nuestro Señor Jesucristo, a los 80 años de edad y 46 años de sacerdocio.
El “sí” de María maduró a lo largo de toda su vida, especialmente al pie de la Cruz, donde recibió una nueva maternidad espiritual. Desde entonces, acompaña a la Iglesia como Madre y guía de todos los discípulos de Cristo.
Con esperanza cristiana comunicamos el fallecimiento del P. Antonio Turú Rofes, mCR, Primer Superior General de la Sociedad Misionera de Cristo Rey. Agradecemos a Dios su vida sacerdotal y pedimos oraciones por su eterno descanso.
A lo largo de su pontificado, Juan Pablo II se ha referido en diversas ocasiones a su vocación como Sacerdote, a su designación como Obispo y a su elección como Papa, a lo que sintió y pensó en esos momentos.
Las redes están llenas de ruido, pero el mundo necesita mensajes que hablen de Dios. Evangelizar también puede comenzar con un simple “compartir”.
Cuando Cristo asciende al Cielo, no abandona a la humanidad; al contrario, abre para nosotros el camino hacia la vida eterna. Allí donde ha llegado la Cabeza, estamos llamados a llegar también nosotros, que somos sus miembros.
El ejemplo de San Isidro Labrador recuerda al mundo moderno que no basta trabajar mucho: también es necesario vivir unidos a Dios. Cuando el corazón ora, hasta las tareas más sencillas tienen valor eterno.
La vocación sacerdotal y religiosa es un camino de amor y servicio que requiere discernimiento, formación y un compromiso profundo con Dios y la comunidad. Ofrece una vida llena de significado y alegría.
La Virgen María vino a recordar al mundo la importancia de vivir cerca de Dios. Su mensaje es una invitación a rezar, hacer penitencia y buscar la paz verdadera siguiendo a Jesucristo.