Cuando se habla de historia, el primer paso consiste en reconocer a quienes la escriben y la interpretan. En el caso de la evangelización en el Perú, es necesario remontarse al siglo XIX —conocido como “el siglo de la historia”— para comprender los aportes de aquellos autores interesados en reconstruir el pasado eclesiástico.
Desde esta perspectiva, la historiografía de la Iglesia puede dividirse, de manera general, en dos grandes corrientes: la historiografía apologética y la historiografía crítica, cada una marcada por distintos enfoques, intereses y formas de comprender el papel de la Iglesia en la sociedad.
Historiografía apologética
La escritura de esta historia se remonta al siglo XIX, período especialmente interesado en comprender el pasado a partir del análisis riguroso de los documentos y de un marcado enfoque positivista. Este modelo historiográfico se mantuvo vigente durante buena parte del siglo XX. Su rasgo principal fue la descripción exhaustiva de los acontecimientos, orientada muchas veces a resaltar las “glorias pasadas” de la Iglesia y a destacar la importancia de su presencia en la formación histórica del país.
Otro aspecto característico es que este tipo de historiografía fue elaborada, en gran medida, por autores vinculados al ámbito religioso, e incluso por miembros de distintas órdenes eclesiásticas. Dentro de esta tradición destacan estudios dedicados a la historia de los templos, las órdenes religiosas, los santos, las diócesis y los cultos; sin embargo, ocuparon un lugar central las llamadas “historias generales” de la Iglesia, concebidas como intentos de sintetizar su obra y misión a lo largo del tiempo.
Entre los principales representantes de esta línea historiográfica se encuentran Manuel Tovar y Chamorro, Pedro García y Sanz, Emilio Lisson Chávez, Rubén Vargas Ugarte, Armando Nieto, Fernando Armas Medina, Enrique Fernández García, José Antonio Benito, Rafael Sánchez-Concha y Javier del Río Alba.
Historiografía crítica
Un aspecto fundamental de este tipo de historiografía es que, al priorizar la comprensión del pasado en relación con los cambios sociales, culturales e institucionales, abre un amplio abanico de perspectivas de análisis. Esta diversidad permite estudiar de manera específica múltiples dimensiones del fenómeno histórico, lo que explica la existencia de numerosos autores especializados en problemáticas particulares. Entre los temas más destacados se encuentran las campañas de extirpación de idolatrías, las reducciones indígenas, las cofradías, los movimientos mesiánicos, la Inquisición, la relación entre Iglesia y esclavitud, el papel de la Iglesia en el proceso de independencia, su vínculo con los problemas sociales de los siglos XIX y XX, así como el estudio del patrimonio eclesiástico, entre muchos otros. Es dentro de esta corriente historiográfica donde destacan los estudios dedicados a los jesuitas, los cuales no se limitan a narrar la historia de la Compañía, sino que analizan también sus implicancias sociales en los procesos de evangelización y su proyección a lo largo del tiempo. Entre los autores más representativos se encuentran los religiosos Manuel Marzal y Jeffrey Klaiber.
Asimismo, resultan fundamentales los estudios de diversos autores que han contribuido a comprender con mayor profundidad el pasado histórico de la Iglesia y los procesos de evangelización en el Perú. Investigadores como Pierre Duviols, Juan Carlos Estenssoro, Fernando Armas Asín, Gabriela Ramos, Luis Millones y Henrique Urbano constituyen referentes clave en este campo. Precisamente este último —ligado a la Orden de Predicadores— impulsó la creación de algunas de las revistas más influyentes para los estudios andinos, la evangelización y la historia eclesiástica, entre ellas Revista Andina y Allpanchis Puthurinqa.
Tampoco puede dejar de mencionarse la Revista Peruana de Historia Eclesiástica, publicación del Instituto Peruano de Historia Eclesiástica, dirigida por monseñor Severo Aparicio O.M., entonces obispo del Cusco. La revista fue creada en 1986 gracias a su iniciativa y al respaldo del cardenal Juan Landázuri. Sin embargo, su continuidad estuvo estrechamente ligada a la figura de Aparicio: tras su fallecimiento, la publicación dejó de editarse, alcanzando un total de trece números hasta el año 2011.
Estos son solo algunos de los autores que han investigado la historia de la Iglesia y los procesos de evangelización en el Perú. Incluir un análisis detallado de cada una de sus obras excedería los límites del presente trabajo, especialmente si se considera la amplia y creciente producción académica existente, en la que destacan numerosos estudios de gran relevancia que no han sido mencionados aquí. Se espera, sin embargo, que las referencias señaladas sirvan como punto de partida para que el lector explore nuevas publicaciones y contraste la información presentada.
Bibliografía consultada
Armas, F. (1998). La historiografía sobre la Iglesia contemporánea en el Perú. Anuario de Historia de la Iglesia, (7), 279-291.
Sánchez-Concha, R. (2015). Historias generales de la Iglesia en el Perú: estado de la cuestión, 1953-2014. Anuario de Historia de la Iglesia, (24), 117-139.