Templum Dei
Ad Maiorem Dei Gloriam
Construyendo el Reino, Piedra a Piedra
Desde hace más de 15 años, en el corazón de la Urbanización Santa María, Chosica, se alza con majestuosidad la estructura de la iglesia “Santa María de Cristo Rey”. Esta obra magna, impulsada por la Sociedad Misionera de Cristo Rey, es mucho más que un edificio: es un acto de fe militante, un faro de evangelización y un hogar espiritual para la comunidad.
Levantada con la cooperación de la Divina Providencia y la caridad de sus bienhechores, cada columna y cada arco materializan el firme compromiso de trabajar intensamente por el Reinado de Jesucristo, nuestro Señor y Rey, en el Perú y en el mundo.
Estrategia de la Providencia
Esta obra se levanta confiando en la Divina Providencia y la caridad de los fieles. Es una escuela de oración y sacrificio, donde cada piedra significa un paso firme en la construcción del Reino de Cristo. Unidos en esta labor, edificamos un faro de fe y gracia para el Perú.
¿Deseas ser parte de esta obra de Dios?
Confiados siempre en la Divina Providencia, avanzamos paso a paso. Tu donativo no es sólo un aporte material; es una piedra viva en este santuario, una semilla para la salvación de las almas y un acto de cooperación con la gran misión de Cristo Rey. Dios te devuelva el ciento por uno.
Donación
¿Cuánto va a donar?
¿Deseas ser parte de esta obra de Dios?
Confiados siempre en la Divina Providencia, avanzamos paso a paso. Tu donativo no es sólo un aporte material; es una piedra viva en este santuario, una semilla para la salvación de las almas y un acto de cooperación con la gran misión de Cristo Rey. Dios te devuelva el ciento por uno.
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Construcción del Templo

La Verdadera Devoción a la Virgen María
María es Madre física de Jesús y Madre espiritual de los hombres. Debemos amar a María y honrarla de todo corazón. Así daremos gusto al Señor que, como todo hijo bien nacido, se alegra de ver a su Madre Santísima honrada y amada.

Detente del Sagrado Corazón de Jesús salva a un soldado herido
El soldado portaba consigo un Detente —pequeño escapulario en el cual está escrito “¡Detente! El Sagrado Corazón de Jesús está conmigo – Venga a nosotros tu Reino”— obsequiado al regimiento por la Hermandad del Cristo del Perdón de Elche.

CUANDO SE PIENSA… UNO COMPRENDE…
El Sacerdote hace presente a Cristo y realiza misterios que nadie más puede realizar: celebra la Eucaristía y perdona los pecados. Por eso, su misión es indispensable para la vida de la Iglesia y la salvación de las almas. Pensar en esta grandeza nos lleva a comprender la urgente necesidad de promover y cuidar las vocaciones sacerdotales.